’ ¿Es que pueden ayunar los amigos del novio? ’


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’ ¿Es que pueden ayunar los amigos del novio? ’

Religión

Enero 19, 2020 20:57 hrs.
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Lunes 20 De Enero 2020
Primera lectura
1 Sm 15, 16-23
En aquellos días, Samuel le dijo a Saúl: ’Te voy a manifestar lo que el Señor me dijo hoy en la noche’. Él le contestó: ’¿Qué te dijo?’ Samuel prosiguió: ’Aunque a tus propios ojos no valías nada, ¿no llegaste acaso a ser el jefe de Israel? El Señor te ungió como rey de Israel. Él te ordenó llevar a cabo una expedición contra los amalecitas, diciéndote: ‘Ve y destruye a esos pecadores. Hazles la guerra hasta acabar con todos ellos’. ¿Por qué no has obedecido la voz del Señor y te has quedado con el botín, haciendo lo que desagradaba al Señor?’
Saúl le respondió a Samuel: ’No. Yo obedecí al Señor. Llevé a cabo la expedición que él me ordenó. Traje cautivo a Agag, rey de Amalec, y acabé con los amalecitas. Fue el pueblo el que tomó del botín lo mejor de las ovejas y los bueyes para sacrificarlos al Señor, nuestro Dios, en Guilgal’.
Pero Samuel le replicó: ’¿Crees tú que al Señor le agradan más los holocaustos y los sacrificios que la obediencia a sus palabras? La obediencia vale más que el sacrificio, y la docilidad, más que la grasa de los carneros. La rebelión contra Dios es tan grave como el pecado de hechicería, y la obstinación, como el crimen de idolatría. Por haber rechazado la orden del Señor, él te rechaza a ti como rey’.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23
R. (23b) Quien me da gracias, ése me honra.
No voy a reclamarte sacrificios, dice el Señor,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Pero ya no aceptaré becerros de tu casa
ni cabritos de tus rebaños.
R. Quien me da gracias, ése me honra.
’¿Por qué citas mis preceptos
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos’?
R. Quien me da gracias, ése me honra.
Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme?
¿Crees acaso que yo soy como tú?
No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados.
R. Quien me da gracias, ése me honra.
Quien las gracias me da, ése me honra
y yo salvaré al que cumple mi voluntad.
R. Quien me da gracias, ése me honra.

Aclamación antes del Evangelio
Heb 4, 12
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
R. Aleluya.

Evangelio
Mc 2, 18-22
En una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: ’¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y los tuyos no?’
Jesús les contestó: ’¿Cómo van a ayunar los invitados a una boda, mientras el esposo está con ellos? Mientras está con ellos el esposo, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que el esposo les será quitado y entonces sí ayunarán.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos’.

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión del Evangelio de hoy

Yo quiero
El capítulo 15 del primer libro de Samuel, es un fiel reflejo del ’síndrome de poder’ que acusamos los seres humanos.

Saúl, el gran Saúl, el hombre escogido, ungido y reconocido por Dios como el guía de su pueblo, el hombre que se ha convertido en el ser humano de la promesa abrogada. En el relato de este lunes, Samuel le recrimina haber luchado para ’ganar’ es decir para alcanzar fama, no para ensalzar a su Dios. Se ha convertido en la sombra del ’yo quiero, yo puedo, yo hago’…, la triste historia de una alianza de amor que sólo ha mirado hacia una dirección, la dirección que lleva a la fama pero oscurece el corazón: ’¿por qué has echado mano de los despojos?’ Aunque Samuel le habla del botín, ya que la palabra despojo viene del latín despoliare, tiene también una traducción más explícita relativa a lo sobrante, lo que no sirve, lo que se desecha. Así se ve sumergido el corazón cuando no le mueve el amor, los despojos que ahogan. A Saúl se le ahogó el corazón de ungido para convertirlo en otro, el de la eficacia del poder y la fama.

Yo puedo
Cuando sólo deambulamos buscando dejar constancia de lo que hacemos, nuestra vida se convierte en un ’mercado central’ o una ’feria de muestras’, donde presentamos el muestrario de nuestra valía, de nuestros esfuerzos, exigiendo como garantía el reconocimiento y la aprobación. Saúl garantizó la victoria ofreciendo un ’holocausto, una ofrenda’ de aquello que había arrebatado, para dejar constancia de que ha logrado el ’objetivo’. Pero para Dios sólo existe un objetivo: ser alcanzados en el corazón por el Dios de las promesas, el que nos acompaña en las campañas de nuestro día a día invitándonos a ser un ’botín amoroso’ de acogida, perdón, misericordia, asequible para el que pasa o está a nuestro lado.

El novio
Este evangelio de san Marcos es de una belleza exquisita. La Palabra, el Verbo, compartiendo la vida como ’novio’, aquel que hace posible que la vida humana tenga su banquete, ’¿es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?’

Etimológicamente la palabra novio viene del latín Novius y ésta a su vez de Novus, que significa nuevo o nueva; al adaptarla al español se define como la ’nueva persona en la vida de alguien’. Increíble, el deseo de Dios de tocar y embellecer el corazón del ser humano, le lleva a volcarse y estar presente en su vida hasta hacerse historia, la única historia creíble que da sentido y la hace digna.

Jesús se presenta como el Novio. La novedad no está en lo diferente, sino en que habiendo tomado nuestra debilidad (el odre viejo) entra en nuestra realidad ’como esa persona nueva’ y la transforma (odres nuevos), la hace fiesta. Esta invitación a la fiesta del Reino, que conlleva más que sacrificios y holocaustos, un amor desinteresado hasta las últimas consecuencias como tarjeta de presentación única e intransferible, quedará sellada en la cruz ’cuando yo sea levantado en alto atraeré a todos hacia mí’. En el capítulo 22 del libro del Apocalipsis, aparecen el Espíritu y la novia (el odre nuevo) que gritan ven señor Jesús. La novia se convierte en la protagonista, esa imagen del ser que ha sido alcanzado por el anhelo del ’Novio’ de estar con él. Podemos caer como Saúl en la tentación de yo quiero, yo puedo, yo hago, o tomar esa invitación y dejarnos embellecer por el amor con la mirada nueva del corazón amante: ’al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios’.

Sor Mª Ángeles Martínez, OP
Sor Mª Ángeles Martínez, OP
Monasterio de la Inmaculada. Torrente - Valencia


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