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’ Dadles vosotros de comer ’


Y todo el que ama ha nacido de Dios

’ Dadles vosotros de comer ’

Enero 07, 2020 19:48 hrs.
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La Palabra de Dios

Miércoles 8 De Enero 2020
Primera lectura
1 Jn 4, 11-18
Queridos hijos: Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto, y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él. En esto llega a la perfección el amor que Dios nos tiene: en que esperamos con tranquilidad el día del juicio, porque nosotros vivimos en este mundo en la misma forma que Jesucristo vivió.
En el amor no hay temor. Al contrario, el amor perfecto excluye el temor, porque el que teme, mira al castigo, y el que teme no ha alcanzado la perfección del amor.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 71, 2. 10-11. 12-13
R. (cf 11) Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes,
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Los reyes de occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante él se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.
Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.
R. Que te adoran, Señor, todos los pueblos.

Aclamación antes del Evangelio
1 Tim 3, 16
R. Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo.
R. Aleluya.

Evangelio
Mc 6, 45-52
En aquel tiempo, después de la multiplicación de los panes, Jesús premió a sus discípulos a que subieran a la barca y se dirigieran a Betsaida, mientras él despedía a la gente. Después de despedirlos, se retiró al monte a orar.
Entrada la noche, la barca estaba en medio del lago y Jesús, solo, en tierra. Viendo los trabajos con que avanzaban, pues el viento les era contrario, se dirigió a ellos caminando sobre el agua, poco antes del amanecer, y parecía que iba a pasar de largo.
Al verlo andar sobre el agua, ellos creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo habían visto y estaban espantados. Pero él les habló enseguida y les dijo: ’¡Ánimo! Soy yo; no teman’. Subió a la barca con ellos y se calmó el viento. Todos estaban llenos de espanto y es que no habían entendido el episodio de los panes, pues tenían la mente embotada.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión del Evangelio de hoy

Y todo el que ama ha nacido de Dios
La primera carta de San Juan nos dice algo importante sobre el amor: ’Todo el que ama ha nacido de Dios’y también, ’En esto consiste el amor: en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados’.

Lo que nos ocurre con el amor es que todos esperamos con insistencia que nos amen, que nos hagan especiales de alguna u otra manera; esperamos con ansiedad la reciprocidad de cuanto donamos amando, pero ¿quién sale como valedor de cuánto amamos? ¿quién nos saca de la desolación que ha provocado las experiencias dolorosas de amor?

Se ha convertido el amor en una relación comercial, para expresar cuánto se ama a una persona hay que agasajarla con regalos, y a ser posible, los más caros.

Hemos perdido la perspectiva de amar con sacrificio, hablamos de la caducidad del amor, hemos dejado de asociar el amor con Dios, porque vivimos alejados de la fe, indiferentes, con el afán de negar su exisistencia considerándolo algo mágico o mítico. Las relaciones están mediatizadas por intereses espurios previos a la misma relación. En definitiva, nos hemos quedado sin razones auténticas para amar.

En realidad, hemos confundido las razones del amor. Muchas veces decimos que el corazón tiene razones que la mente no las entiende, pero ¿entendemos en verdad lo que significa amar? ¿No lo estaremos confundiendo con el deseo? El deseo frustra lo que de generosidad conlleva dar la vida por quien se ama. Amar viene a ser como el desvanecimiento de la actitud vehemente que conduce al deseo. Amar viene a ser la desaparición del deseo de poseer, y ser capaz de quedarte ahí acompañando, sacrificando tiempo, energías y fuerzas con la sola pretensión de que el ser amado pueda permanecer en pie, con toda dignidad. Amar es de alguna manera ’SER PARA EL OTRO’. Es la muerte del yo, o la madurez del tú.

Cuando uno se sabe amado, siente en su interior una profunda gratitud, que nunca dejará de agradecer. Cuando uno se sabe amado no se avergüenza de pasear, caminar, estar junto a…. Cuando uno se siente amado busca la presencia para expresar la gratitud.

De alguna manera, es lo que hizo Jesús, manifestándose en un pesebre, estableciendo su morada en nosotros, y muriendo para nuestra reconciliación, perdonándonos, para que vivamos por medio de Él. Amar es vivir por medio de él. Cristo es la palabra de amor que dios pronuncia.

Dadles vosotros de comer
No hace mucho, hemos leído este evangelio en la versión de Mateo, hoy vemos la Multiplicación de los panes en la versión de Marcos. Hay un detalle que Marcos recoge y es que Jesús dialoga con sus discípulos para que asuman la responsabilidad de paliar el hambre y la sed de los que le han seguido desde lejos y han escuchado su Palabra. Ese ’Dadles vosotros de comer’ viene a ser como un mandato implícito que nace de las bienaventuranzas y del seguimiento a Jesucristo. Y lo importante es que: todos a una, se pusieron al servicio de los más desfavorecidos.

Es el derecho de todo ciudadano el poder disponer de lo necesario para vivir. Y es el deber del Estado el proteger a los más indefensos, y de procurar la asistencia de los más desfavorecidos. La Iglesia se hace corresponsable por medio de sus instituciones sociales y caritativas, pero no puede sustituir lo que es un deber del Estado.

La Iglesia, no puede, ni debe renunciar a los más preciado de la fe que es ejercer el servicio, el desprendimiento, la caridad. Toda la fe va unida a la acogida del pobre y el inmigrante, a la acogida del huérfano y la viuda.

La situación de precariedad que vive mucha gente, son los hombres y mujeres sin rostro, que son eliminados de nuestra mirada. Pasamos por delante de ellos, y ni siquiera los vemos. Nos asustan algunas manos mugrientas por la falta de higiene que se extienden dirigidas a nuestra conciencia.

Sin embargo, los que tienen que mirar rehúsan el hacerlo. El presupuesto social de cualquier gobierno, es el más bajo, no es rentable, los pobres no son rentables.

Jesús no sólo predica, sino que además se compadece (padece con, su corazón es movido hacia) y da de comer, abriendo el camino al compartir. Se puede vivir compartiendo aun teniendo poco. Jesús crea conciencia de solidaridad.

Oremos por cuantos viven una vida de pobreza, para que encuentren en su camino personas generosas capaces de compartir lo que tienen, mirando como referencia a Jesús, y escuchando sus palabras: Dadles vosotros de comer. Responsabilizaos.

Fr. Alexis González de León O.P.
Convento de San Pablo y San Gregorio (Valladolid)

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