’ Se extrañó de su falta de fe ’



La misericordia del Señor dura por siempre...

| Agencia Plata Pura | Desde guerrerohabla.com
’ Se extrañó de su falta de fe ’

Religión

Febrero 03, 2021 00:40 hrs.
Religión Internacional › México
Agencia Plata Pura › guerrerohabla.com

La Palabra de Dios

Miércoles 03 febrero. 2021

Primera Lectura
Heb 12, 4-7. 11-15
Hermanos: Todavía no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra el pecado, y ya se han olvidado de la exhortación que Dios les dirigió, como a hijos, diciendo: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda. Porque el Señor corrige a los que ama y da azotes a sus hijos predilectos. Soporten, pues, la corrección, porque Dios los trata como a hijos; ¿y qué padre hay que no corrija a sus hijos?

Es cierto que de momento ninguna corrección nos causa alegría, sino más bien tristeza. Pero después produce, en los que la recibieron, frutos de paz y santidad.

Por eso, robustezcan sus manos cansadas y sus rodillas vacilantes; caminen por un camino plano, para que el cojo ya no se tropiece, sino más bien, se alivie.

Esfuércense por estar en paz con todos y por aquella santificación, sin la cual no es posible ver a Dios. Velen para que nadie se vea privado de la gracia de Dios, para que nadie sea como una planta amarga, que hace daño y envenena a los demás.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 102, 1-2. 13-14. 17-18a
R. (cf 17) El Señor es bueno, el Señor nos ama.
Bendice al Señor, alma mía;
que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice, al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios. R.
R. El Señor es bueno, el Señor nos ama.
Como un padre es compasivo con sus hijos,
así es compasivo el Señor con quien lo ama,
pues bien sabe él de lo que estamos hechos
y de que somos barro, no se olvida. R.
R. El Señor es bueno, el Señor nos ama.
El amor del Señor a quien lo teme,
es un amor eterno
y entre aquellos que cumplen con su alianza,
pasa de hijos a nietos su justicia. R.
R. El Señor es bueno, el Señor nos ama.

Aclamación antes del Evangelio
Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.

Evangelio
Mc 6, 1-6
En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: ’¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?’ Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: ’Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa’. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión del Evangelio de hoy

Que nuestro amor se extienda a todos
Hemos pedido en la oración colecta amar a Dios con todo el corazón y como consecuencia que este amor se extienda a todos los seres humanos. No puede ser de otra manera. Amar a Dios verdadermente exige ser probado, expresarlo en la única forma posible: amando a todos. Porque esa es la característica del amor de Dios: universalidad.

El pasaje de la carta a los Hebreos que se proclama en el día de hoy, señala cinco puntos que conviene resaltar:

El primero: ’Todavía nos habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado.’ ¿Cómo entender esto que se nos dice? Estamos en un camino/proceso de conversión. Ese proceso termina cuando somos llamados por Dios a su presencia, terminada la andadura terrenal. Por eso, mientras es tiempo, hay que colaborar con Dios en la obra de la propia santificación. Tomarnos en serio la vida conforme al Espíritu, con todas las consecuencias.

El segundo: ’habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron...’ El autor sagrado apela a la experiencia personal: toda corrección es molesta, pero luego, cuando surte su efecto positivo, hay paz interior y agradecimiento. De ahí que es prudente no olvidar. Porque Dios nos ama, nos corrige y esta corrección está marcada por el mucho amor que él nos tiene. No se produce la respuesta en base al temor, sino seducidos por el amor.

En tercer lugar: Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana.’ Tres imperativos que no pueden dejarse de lado. La oración inicial de la celebración los resalta: asi como Dios actúa tenemos que actuar nosotros. Frente a la debilidad, fortaleza; ante la vacilación, robusteced/ sostener; caminar con el otro por una senda llana. Recuerda la invitación de Isaías: allanad el camino al Señor. Una convivencia fundada en el amor que procede de Dios.

En cuarto lugar: ’Buscad la paz con todos y la santificación.’ La paz y la santidad se derivan del amor que sostiene todo el esfuezo por hacer realidad ambas en la existencia humana. No se puede entender la una sin la otra.

Y en quinto lugar: ’Procurad que nadie se quede sin la gracia de Dios.’ Una mirada universal, como la de Dios. Una determinación universal: que todos experimenten la Gracia. Todo tendrá como consecuencia la constancia en la lucha contra el mal. No dejarse seducir por el Maligno.

La misericordia del Señor dura por siempre...
Cuatro veces repetimos dicho versículo en el salmo interleccional. Conviene no olvidar que la ternura y la misericordia de Dios son eternas. Su amor se manifiesta en el perdón y la misericordia. Por esto hablar de una y otra es acercarse al amor de Dios. Y desde la permanencia en el amor de Dios haremos partícipes a los que nos rodean, a los que tratamos cada día, incluso a quienes se nos enfrentan en ocasiones, que la misericorida de Dios es eterna. Estaremos sacando de la expeiencia personal lo que Dios nos ha regalado a cada uno.

No pudo hacer allí ningún milagro por su falta de fe
La fe sin experiencia del amor misericordioso de Dios resulta hueca, inútil y sin sentido. De ahí que Jesús mandé aprender lo que significa ’misericordia quiero y no sacrificios.’ Aquellos paisanos de Jesús, dice Marcos, que les resultaba escandaloso, lo que él decía, enseñaba, vivía y realizaba. Allí escaseaba la fe. Como en casi todo Israel. ¿Escasea en nosotros?

La serie de preguntas que este pasaje del evangelio de Marcos recoge, ponen de manifiesto que cuestionan todo lo que se les presenta, de palabra y de obra, porque rompe con los esquemas a los que están acostumbrados. Pensemos nosotros cada una de las preguntas: ’¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos?’ Luego el ambiente familiar, demasiado conocido, demasiado normal, en exceso corriente. Para ellos nada hay sobresaliente en el ámbito familiar. Jesús los califica: ’No desprecian a un profeta más que en su propia tierra, entre sus parientes y en su casa.’ Así lo escuchamos reiteradamente en los pasados días de la Navidad, cuando en el Prólogo del evangelio de Juan, se dice: vino a los suyos y no lo recibiron.

La fe permite ver, experimentar y comprender toda la novedad que se ha hecho visible, palpable, cercana, del misterio mismo de Dios. No es consecuencia de lo que vemos, sino que abre el entendimiento de tal manera, que comienza a reconocer todo lo nuevo que Dios está llevando a cabo. Y eso ocurre en la propia vida. Pero también en nuestro entorno. Aprender a mirar con los ojos de Jesús permite que lo nuevo aparezca ante nosotros y nos seduzca.

¿Nos dejamos seducir por el amor de Cristo? ¿Y el amor de los hermanos provoca crecer en la comunión fraterna?

Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.
Convento de Santa Cruz la Real (Granada)


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.