AQUEL 2 DE OCTUBRE DE 1968


En 1968 se percibían nuevos aires de transformación social y económica

| Virgilio A. Arias Ramírez-C.* | Desde Club Primera Plana
AQUEL  2 DE OCTUBRE DE 1968

Cultura

Octubre 01, 2020 23:32 hrs.
Cultura Nacional › México Ciudad de México
Virgilio A. Arias Ramírez-C.* › Club Primera Plana

Al iniciarse el año de 1968, en muchas partes del mundo se percibían nuevos aires de transformación social y económica, Rusia avanzaba en su industrialización, en China había triunfado Mao Tse-tung, la India había logrado su independencia de Inglaterra bajo el liderazgo de Mahatma Gandhi y su ’desobediencia civil’, varios países africanos también lograron ser libres de la tutela europea y el mundo vivía la ’guerra fría’. En México por décadas en materia económica se llamó ’Desarrollo estabilizador’, esto es, que se había logrado un crecimiento económico anual del 6% del producto interno bruto (PIB) sostenido, lo que se advertía con obras de infraestructura: como son: carreteras, presas hidroeléctricas, electrificación rural, introducción de agua potable, parques industriales, construcción de escuelas, producción y exportación de petróleo, distritos riego, unidades habitacionales y se fortalecía la salud a través del ISSSTE y el Seguro Social; la producción agropecuaria encontraba gran impulso del gobierno federal; México se ’daba el lujo’ de exportar alimentos y el campo progresaba aunque con una pobreza relativa.
En materia educativa la UNAM crecía, el IPN que fue fundado en 1936 se consolidaba como la primera institución tecnológica de nivel nacional. Al arribar al año sesenta, México observó el movimiento magisterial y ferrocarrilero; tenía una población de 48’893,607 con un considerable porcentaje en las zonas urbanas que integraban la clase media y en las zonas urbanas ya accedían a la educación superior; en se despertar creció la demanda de vestido, alimentos, calzado y una porción de ella ya traía por lo menos su ’carcachita’; nos referimos a la capital del país. Aquí llegó la influencia europea y la gringa: las damas empezaron a vestirse de pantalón o minifalda, fumaban y tomaban licor; todavía el tequila, el mezcal y la cerveza no eran consumidas en este nivel social. El romanticismo de la Revolución Cubana envolvió a los maestros y estudiantes, los intelectuales que hicieron vida literaria y los puentes culturales fueron: Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, etc. eran latinoamericanos que tenían presencia literaria en el extranjero.
En la capital del país, despuntó la ’Zona Rosa’, el ombligo citadino a visitar por las noches; y en el aspecto cultural surgían ’caminos estéticos’, la ’buena honda’, cambió de pronto el lenguaje, en los centros educativos y literarios, los ateneos, los cursos de pintura, exposición de fotografías y modelado. De manera destacada y afortunada surgió La Casa del Lago, ahí se reunían los impulsores del saber; llegaron también las letras mexicanas que entre otros autores fueron: Villa Urrutia, José de la Colina, Manuel Felguérez, Juan José Arreola, Tomás Segovia, Alí Chumacero, Homero Harijis, Sergio Mondragón, Marco Antonio Montes de Oca. Nació ’La Espiga Amotinada" en la UNAM donde participaban: Margarita Michelena, Jaime Labastida, Eraclio Zapeda, Sergio Pitol, Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Elsa Cross, José Emilio Pacheco, José Agustín, Carlos Monsivais, Vicente Leñero, Julieta Campos; los periodistas, Renato Leduc, Gustavo Salas, Hugo Hiriart, Roger Batra, García Saldaña, Paulina Lavista Fotógrafa; las planas de Erotismo: con Juan García Ponce, y obviamente todos ellos eran bohemios que amanecían en cualquier lugar.
Ellos pulieron las letras, las hicieron bellas, fue un despertar generacional, un punto de partida; ya había TV a color, crecieron los cine clubs, con películas como: Bella de Día, Los cañones de Navarones, Casa Blanca, Ben-Hur, Rebelde sin causa, Eva al desnudo, Río Bravo, Rififí, y del cine nacional El Reboso de Soledad, Los Cristeros, María Candelaria, Los García, La Barraca, Doña Bárbara, México de mis recuerdos, Canoa, los Caifanes, etc.; se escuchaba buena música: boleros, Mambo, Chachachá, y lo nuevo era ’el rock’, pero en muchas tardeadas y madrugadas ya abundaba el licor, sin dejar de lado la mariguana.
Asiduo visitante de la ’Zona rosa’, era el pretensioso dibujante y luego pintor José Luis Cuevas y se tornaron famosos los Super Machos de Eduardo del Río ’Rius’; a ellos los invitábamos al Politécnico y nos hacían reír a chorros, se popularizaron los Beatles y surgió la señal de ’amor y paz’. Sin percatarse la juventud estaba viviendo su propia historia y no todos estaban conscientes de lo que ello significaba, porque el ayer y el mañana no existen, la vida es una realidad que debe experimentarse; pero sí había un deseo de progreso personal, porque llegaron a la capital del país jóvenes que deseaban hacer una carrera profesional ya que en sus estados no había universidades, ellos eran principalmente de: Sinaloa, Tamaulipas, Durango, Zacatecas, Nayarit, Michoacán, Guanajuato, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz, etc.
Pero ¿Cómo empezó el movimiento del 1968 que terminó con la represión del 2 de octubre?. Hace 52 años en aquella tarde del 23 de julio, en la Vocacional No. 5 de Ciencias Sociales del Instituto Politécnico Nacional, ubicada frente a la Ciudadela de la Ciudad de México, ahí en esos años felices era costumbre que los alumnos de este centro escolar visitarán a la escuela secundaria Isaac Ochoterena a platicar con jovencitas y que los estudiantes de ésta, también fueran a la ’Voca Cinco’ con el mismo fin. Ese día, se dio una ligera discusión entre algunos alumnos de ambos centros de estudio sin mayores consecuencias, pero alguien llamó a la policía y en respuesta llegaron varios camiones con granaderos, sus elementos descendieron y sin investigar los hechos empezaron a agredir a los estudiantes, algunos corrieron para refugiarse en la escuela, pero ellos los siguieron y entraron, varios maestros al interponerse también fueron golpeados.
En la enfermería de la Escuela fueron curados los heridos, el Director era el Contador Antonio L. Ross, y en reunión de la Sociedad de Alumnos, se nombró una Comisión para asistir a la Escuela Superior de Economía del mismo IPN que dirigía el Lic. Jorge de la Vega Domínguez, a exponer lo acontecido y solicitar apoyo para acudir al Departamento del Distrito Federal, cuyo Jefe era el Lic. y general Alfonso Corona del Rosal; y los Jefes de la policía: general Cueto Ramírez, Mendiolea Cerecero y el Comandante Frías, la Comisión fue recibida hasta el día 26, donde solamente logró que el ejército y los granaderos fueran retirados del área de las escuelas del IPN.
En reunión de 18 representantes de escuelas, se acordó realizar una manifestación en contra de las autoridades del Departamento del Distrito Federal y ellos mismos se dieron a la tarea de visitar a otras escuelas del Politécnico exponiendo la situación para que apoyaran y hacer presión ante las autoridades, se ’mataron clases’; y el 29 de julio se nombró otra Comisión en la escuela de economía encabezada por su líder Fernando Hernández Zárate, quien redactaría un ’Pliego Petitorio’ que contenía principalmente lo siguiente: libertad a los presos políticos, Indemnización a los estudiantes heridos el 23 de julio por los granaderos y la destitución de los Jefes policiacos, Cueto Ramírez y Mendiolea Cerecedo.
Pasaron los días y al no haber respuesta positiva, los estudiantes de las escuelas técnicas del Distrito Federal, la Escuela Normal, la Escuela de Agricultura ’Chapingo’ y facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México apoyaron a los politécnicos, al mismo tiempo se suspendieron las clases de nivel superior en todos los planteles educativos de la capital. En los estados de la República, poco se sabía de esta grave situación porque los periódicos, radio y televisión ’no les parecía noticia’ digna de darse a conocer. El presidente de México era Gustavo Díaz Ordaz y el Secretario de Gobernación Luis Echeverría Álvarez, el Arq. Pedro Ramírez Vázquez fungía como Presidente del Comité Olímpico, el acontecimiento en puerta eran los Juegos Olímpicos de 1968, compromiso del gobierno de Mexicano; para ello se construyeron: se acondicionaron otros: la Villa Olímpica para alojar a los deportistas, el canal de Cuemanco, se adornaron con estatuas de los países participantes, diversos camellones y muchos otros arreglos de campos deportivos, incluso en varios estados del país para esta ’fiesta deportiva’.
También en Europa se dieron algunas manifestaciones, en mayo de ese año en Francia se había dado un movimiento civil que fue negociado y todo volvió a la calma. En Inglaterra surgía la recia figura del liberalismo económico: Margaret Thatcher, en el cono sur de América se dieron varios ’golpes de estado’ promovidos por los Estados Unidos, a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que como veremos después ellos despojaron del poder al Dr. Salvador Allende, Presidente de la República de Chile; pero en México, la huelga estudiantil continuaba sin respuesta alguna de las autoridades bajo el gobierno autoritario de Díaz Ordaz, quien fue abucheado al inaugurar los Juegos Olímpicos el 12 de octubre de ese fatídico año del 68, no obstante haber dado a la juventud (hombres y mujeres) el derecho al voto a los 18 años.
La Ciudad capital estaba paralizada, los miembros de los Comités de Lucha de todas las escuelas ya eran perseguidos por la policía del Distrito Federal y los agentes de la Secretaría de Gobernación, a tal grado que nadie portaba la credencial de estudiante porque si le era encontrada de inmediato era detenido, por ’sospechoso de ser agitador’. Muchos padres de familia de los estados vivieron al D. F. para llevarse a sus hijos, al percatarse del riesgo que corrían y porque no había clases. Se dieron las primeras marchas organizadas por el Comité Nacional de Huelga’ del Poli, las cuáles eran ordenadas y sin violencia de ninguna clase, al principio solamente se gritaba en coro la salida del Jefe de la Policía y del Cuerpo de Granaderos. Pero todo cambió drásticamente, y se complicó al darse la primera marcha, que coincidió con otra organizada por la Confederación Nacional de Estudiantes Democráticos el 26 de julio, que hizo una manifestación de ’Solidaridad con la Revolución Cubana’, y hubo represión en el área del Centro Histórico de la Ciudad de México.
El 29 de julio se había nombrado otra Comisión en la escuela superior de economía encabezada por su líder Fernando Hernández Zárate, para que redactara un ’Pliego Petitorio’; pero ahora las razones iniciales del conflicto se dejaron de lado y el movimiento se politizó al participar grupos y partidos políticos de izquierda. El 1º. De agosto el Rector de la Universidad izó la Bandera Mexicana a media asta y se considera que esto fue lo que más alarmó a las autoridades federales. La Federación Nacional de Estudiantes Técnicos por su parte el 4 de agosto publicó el Manifiesto siguiente: 1. Libertad a presos políticos, 2. Derogación a los Artículos 145 y 145bis del Código Federal, 3. Desaparición del cuerpo de granaderos, 4. Destitución de los jefes policiáticos, 5. Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos, que fueron víctimas de agresión desde el 26 de julio en adelante, 6. Deslindamiento de responsabilidades de los actos de represión y vandalismo por parte de las autoridades a través de la policía, granaderos y el ejército y 7. Información completa y exhibición de los cadáveres correspondiente a los estudiantes fallecidos.
Pero las autoridades del Gobierno Federal y del Departamento del Distrito Federal, continuaban sin darle mayor importancia al movimiento, que marcó de por vida a México del siglo XX; y surgieron otros líderes de los Comités de Lucha, los auténticos fueron: Fernando Hernández Zárate, Sócrates Amado Campos Lemus, ambos de la ESE., Raúl Álvarez Garín, Gilberto Guevara Niebla, Salvador Martínez de la Roca, Anselmo Muñoz, Tomás Cabeza de Vaca, Félix Hernández Gamundi, Fausto Romo Sánchez, Marcelino Perelló (quien falleció el 5 de agosto del 2017), Eduardo Valle ’el búo’, Ana Ignacia Rodríguez, Roberta Avendaño ’la Tita’, Ayax Segura Garrido, quien quedó señalado como infiltrado por la Agencia Federal de Seguridad y Luis González de Alba, líder reconocido que falleció precisamente el dos de octubre pero del año 2016.
Alguien dijo: ’Podrás negar la realidad’, pero no las consecuencias de esa realidad. Durante el movimiento estudiantil del 1968, todo cambió, nada siguió igual: los salones de clase se convirtieron en murales con pinturas llenas de consignas, las mujeres se vistieron de pantalones y empezaron a fumar, se popularizó la palabra pásala, agandalle, hombres y mujeres boteaban para la causa, se producía en mimeógrafo hojas informativas, en todas las escuelas se quedaba una ’guardia’ con hombres y mujeres; algunos alumnos empezaron a usar aretes y pelo largo, muchos traían la camiseta y gorra con foto del ’Che’ Guevara asesinado el 8 de octubre de 1967 en Bolivia, los libros más leídos en la escuela de economía eran : El Laberinto de la Soledad, El Capital, La Madre, Tabaco, Arco Iris, El Tábano, Los Super Machos, Dr. Zhivago, Cien años de soledad, entre otros; se popularizaron las ’Peñas’ folclor que trajo de Chile Rubén Schwartzman donde se cantaban versos de José Martí, de Mercedes Sosa, Violeta Parra, Chava Flores, etc.
El 28 de julio se dio el bazukazo en la Prepa 2 de la UNAM, el 8 de agosto se forma el Consejo Nacional de Huelga y se realiza la manifestación del silencio el día 13 de agosto. En septiembre, se dieron varios hechos: la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) cuyo presidente era José Cebreros fue rápidamente rebasada por ser ’gobiernista’, era la organización estudiantil que representaba a los estudiantes del Politécnico; en su lugar surgió la Federación Nacional de Asociaciones de Estudiantes Técnicos (FNAET) dirigida por Héctor Magazuma de Sinaloa y Virgilio Adrián Arias Ramírez de Chiapas, integrada por estudiantes de los estados inscritos principalmente en el IPN y que vivían en las Casas del Estudiante Técnico, pero esta organización estudiantil que inscribió en el IPN a miles de jóvenes para el ciclo escolar (1969), fue bloqueada debido a la intromisión del gobierno en el sector estudiantil, a través del Luis Gómez Zeta del Sindicato Nacional Ferrocarrileros y del ing. Jorge Robledo Juárez de la Sección X del SNTE.
Los sindicatos se alinearon al Gobierno Federal, el Ing. Javier Barros Sierra, como Rector de la UNAM se puso al frente de las manifestaciones, pero habría de renunciar el 23 de septiembre; los partidos políticos, unos estaban a favor del gobierno, pero los de izquierda, lo criticaban acremente. EL Dr. Wilfrido Massieu Helguera, como director General del IPN, por depender de la Secretaría de Educación Pública no participó por ser institucional, lo mismo que el Director General de Chapingo, aún no era Universidad Autónoma. A estas alturas en los periódicos de la Asociación de Prensa Estudiantil Técnica las consignas eran: ¡Fuera bestias de las Voca 7 (vocacional piloto ubica en la Plaza de las Tres Culturas) y de las Prevocacionales¡ ¡Caiga la tiranía¡, ¡Vivan las libertades¡ ¡Abajo la prensa venal¡. Otra consigna: ’Soldados con bayoneta caladas, toman por asalto las vocacionales 5 y 7, violan la autonomía de la UNAM y ’victoriosamente’ ponen su bota militar en los recintos educativos; otra más: ’¡!! Los soldados mexicanos no asesinan, no desmientas al poeta de la República: Guillermo Prieto ¡¡’
Terminó el mes de septiembre y llegó el fatídico DOS DE OCTUBRE. Esa tarde, el Consejo Nacional de Huelga programó la manifestación a las 15 horas y el último orador sería Florencio López Ozuna del Instituto Politécnico Nacional. Se empezaron a reunir estudiantes de diversas escuelas, miembros de sindicatos independientes, y simpatizantes en la Plaza de la Unidad habitacional de Tlatelolco, teniendo al lado sur la Iglesia Santiago Tlatelolco, al oriente el edificio Chihuahua, al norte la Vocacional No. 7 y al poniente el hoy Eje Central Lázaro Cárdenas. Un cuadrado amplio pero ’encerrado’, a ese sitio muchas personas quisieron entrar pero a las cinco de la tarde el ejército ya no lo permitió, aunque el lugar estaba completamente lleno; se colocó el templete frente a la iglesia y por el foro desfilaron varios oradores reprobando la incomprensión del gobierno federal, pero cuando principiaba su discurso el último el líder de la Escuela de Economía del IPN Florencio López Ozuna, apareció sobrevolando un helicóptero de donde salieron luces de bengala, eran del Batallón Olimpia y según algunos testigos, de ahí surgen los primeros disparos a la multitud y hacia los soldados; la balacera ya era en diversas direcciones, naturalmente lo que siguió fue la confusión y el pánico, la ’estampida’ humana corrió en diferentes direcciones, pero por todos lados encontraban soldados y agentes de la policía que no les permitían salir hacia los edificios o las calles.
Caían los muertos y heridos, unos queriéndose proteger en los edificios y algo reprobable y criminal: el sacerdote de la iglesia Santiago Tlatelolco mando que se cerrarán las puertas, quedando al pie de ellas, un montón de personas muertas o heridas que no encontraron el menor auxilio, al igual que en la entrada de los edificios, donde los agentes entraron tirando las puertas y penetrando a los departamentos acusando a sus residentes de estar protegiendo a ’comunistas agitadores’. A las seis de esa tarde gris por la llovizna, todo era aturdimiento y llanto en la plaza de las ’Tres Culturas’ Unidad Tlatelolco; un verdadero desconcierto con la sirenas de la Cruz Roja y Cruz Verde, camiones del ejército y de la policía, en la explanada además de los muertos y heridos quedaron: zapatos, bolsas, suéteres, chamarras, paraguas, y demás objetos personales, se supo que muchos de ellos fueron llevados al Campo Militar Número Uno, fue una ignominia la matanza de civiles de diferentes edades. Al día siguiente la plaza amaneció limpia: barrida y regada.
Ante estos reprobables crímenes, los periodistas mexicanos y varios extranjeros cumplieron cabalmente con su responsabilidad y función de informar verídicamente de los acontecimientos; muchos de ellos fueron despedidos de sus empleos y otros más, se volvieron activistas y terminaron en la cárcel. En el Politécnico donde se inició el conflicto, existía la Asociación de Prensa Estudiantil Técnica que llegó a coordinar 35 periódicos estudiantiles del Politécnico y de los Institutos Tecnológicos Regionales del país, su Presidente era Fausto Romo Sánchez, estudiante de la Escuela Superior de Contabilidad y Administración (ESCA) y Director del Periódico Avante; el Vicepresidente Virgilio A. Arias Ramírez-C, estudiante de la Escuela Superior de Economía (ESE), Director del Periódico El Económico, ambas escuelas ubicadas en el Casco de Sto. Tomás. Durante el movimiento, se continuaron editando los periódicos pero de forma clandestina, no era fácil conseguir el papel porque las imprentas eran permanentemente vigiladas, por lo mismo se recurrió a los mimeógrafos y los volantes, porque el papel bond era más fácil conseguirlo.
Estos actos de barbarie y represión masiva, no se habían visto desde el gobierno de Porfirio Díaz Mori en Cananea, Sonora, Río Blanco, Veracruz y la Plaza de la Ciudadela en la Decena Trágica con Victoriano Huerta Márquez en febrero de 1913. El movimiento fue ’descabezado’, muchos líderes fueron a dar al ’Palacio Negro’, la cárcel de Lecumberri, estaban ahí el muralista David Alfaro Siqueiros y José Revueltas que escribió El Apando. Algunos líderes originales fueron desparecidos, otros estaban cansados o dispersos, porque eran perseguidos furiosamente; pero surgieron otros seudo ’líderes’, que sagazmente se colgaron del lamentable acontecimiento, ellos sí llegaron a ser altos funcionarios del gobierno federal: diputados, senadores, y otros incluso con el tiempo alcanzaron la gubernatura de su estado, algunos de ellos todavía viven de la política. Ya en su sexenio Luis Echeverría, se interesó en abrir espacios a la juventud, unos aceptaron pero otros no querían saber nada del gobierno, para los que ahora tienen 60 o 70 años, estos negros recuerdos en muchos de ellos no se borra, fueron los que por alguna feliz circunstancia, se salvaron en estos fatales hechos sociales e históricos.
Tiempo después se escribieron diversas versiones del movimiento estudiantil. Por ejemplo el periódico La Jornada del 29 de enero de 2012 publicó la entrevista que le hicieron a Miguel Nazar Haro, con amplio historial en la Policía Federal, quien declaró que el embajador de los Estados Unidos en México Fulton Freeman, en esos días se entrevistó con el general Marcelino García Barragán, quien era el Secretario de la Defensa Nacional y le dijo: ’de un golpe de Estado, y tome la Presidencia’ y que el General le contestó: ’no voy a pasar a la historia como un traidor a mi Patria’, y valientemente lo corrió de su oficina; quedó plenamente demostrado que la Agencia Especial de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, participó abiertamente con sus agentes provocando disturbios para crearle problemas al gobierno de México.
Por cierto, siendo estudiante de economía en el Instituto Politécnico Nacional, en julio del 68 fui compañero de la Profesora Rosario Ibarra de Piedra y su hijo, en el IX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en Sofía, Bulgaria y recibimos una invitación para viajar a la Unión Soviética por tren con todos los gastos pagados, ellos aceptaron y no volvimos a vernos, pero se supo que al regresar los dos fueron detenidos en el aeropuerto de la Ciudad de México y llevados a la Cárcel de Lecumberri. El autor de esta crónica prefirió regresar a Paris y de ahí viajar a Londres para conocer a los Beatles, por lo que vivió solamente parte del movimiento estudiantil porque regresa de Europa a fines de septiembre de ese año.
Finalmente, se realizaron las Olimpiadas durante las cuales se rompieron varios records, los medios informativos daban singular relevancia a los resultados de la fiesta deportiva, pero en el fondo el sentimiento de la juventud que sufrió y los padres de familia que perdieron a sus hijos, jamás podrían borrar de su mente y de su corazón las consecuencias de esa brutal represión estudiantil por un exceso de autoridad federal y se grabó la frase que hoy, todavía se repite: ’el 2 de octubre no se olvida’.
*Secretario General del Club Primera Plana y Vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.


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