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Deslealtades, traiciones y otros etcéteras

Moisés Sánchez Limón

Deslealtades, traiciones y otros etcéteras

Política

Junio 30, 2020 21:17 hrs.
Política Nacional › México Ciudad de México
Moisés Sánchez Limón › Club Primera Plana

La renuncia de Cuauhtémoc Velasco Oliva, a Movimiento Ciudadano y, por ende, a la dirigencia del partido en la Ciudad de México, pasó de noche.

Es un movimiento que involucra al canciller Marcelo Ebrard con sabor a cobro y pago de facturas e implica un singular refuerzo a Redes Sociales Progresistas pero, de pasadita pauta el retorno de Alejandra Barrales Magdaleno al escenario político rumbo a la prueba madre comicial de la 4T.

El tema es apenas una parte de todo este tinglado de alianzas, traiciones y deslealtades que se tejen en las ligas mayores de la política mexicana que, contra los otros datos del inquilino de Palacio, es muestra del recurrente gatopardismo, es decir, todo cambia para seguir igual.

Y es que, mire usted, así como Velasco Oliva renunció al grupo fundador de Convergencia devenido en Movimiento Ciudadano, que implica una deslealtad a Dante Delgado, el domingo en el Senado de la República, cuando se presumía que la agenda estaba planchada y contaba con el consenso de todas las bancadas en la Comisión Permanente para convocar a periodo extraordinario, ocurrió una situación de aparente tarea legislativa de la bancada mayoritaria, de Morena, en la Cámara de Diputados, una acto de deslealtad y traición hacia Ricardo Monreal.

Pero, el llamado G4, que no es otro que el bloque de contención opositor, integrado por el PAN, PRI, PRD y MC, rechazó expedir un cheque en blanco para que en el Período Extraordinario de Sesiones se aprueben otros asuntos que no han sido discutidos y analizados, que irían contra los consensos tejidos por Monreal. Veamos.

En la sesión de la Comisión Permanente los diputados panistas Martha Romo Cuéllar y Éctor Jaime Ramírez Barba denunciaron que la mayoría de Morena y sus aliados ’hipócritamente quieren acusar a la oposición de no aprobar las leyes del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos de América y Canadá’.

El diferendo ocurrió en la aprobación de la convocatoria al Periodo Extraordinario de Sesiones en la Cámara de Diputados, cuando la mayoría de Morena sometió un proyecto de decreto que incluía las palabras: ’entre otros’, lo que abriría la puerta para añadir más asuntos distintos a las leyes relacionadas con el tema comercial y la continuación del proceso de selección de los Consejeros del Instituto Nacional Electoral.

Esta situación, operada por el equipo de Mario Delgado y Dolores Padierna con sus aliados del Partido del Trabajo, del PES y del Verde, entrañaba el objetivo de reventar los acuerdos logrados por Ricardo Monreal, coordinador de la bancada senatorial de Morena.

Porque, mire usted, mientras los coordinadores de los grupos parlamentarios en el Senado acordaban ir a periodo extraordinario para aprobar las leyes reglamentarias que acompañan al T-MEC, en vigor a partir del primer día de julio, casualmente la colegisladora no aprobaría esas minutas porque simple y sencillamente no se le dio la gana a la mayoría de Morena y sus aliados de destrabar ese cerrojo significado por dos palabras.

¿Por qué algo de suyo sencillo no quiso ser borrado por la mayoría morenista? Porque el principal afectado sería Ricardo Monreal, a quien desde la semana pasada le han puesto objeción a su cargo como coordinador del grupo parlamentario senatorial de Morena y, por supuesto, a la presidencia de la Junta de Coordinación Política.

La demanda la sembró el sedicente licenciado John Ackerman y prevalece en redes la pregunta: ¿cuándo quitarán a Monreal?

Así de simple pero igual de sustancial esta embestida de la que le comenté la semana pasada para desbarrancar a Ricardo Monreal. De ese tamaño son los miedos de sus enemigos, de los fundamentalistas que arropan al licenciado López Obrador, aunque él se pronuncie contra este tipo de personajes.

Pero, indudable, Monreal es un animal político con la experiencia que apenas comienzan a mamar sus malquerientes. Y lo comento sin ánimo oficioso porque incluso al inicio de semana, antes de que el pleno de la Permanente aprobara dos periodos extraordinarios en Cámara de Diputados, todos los coordinadores de las bancadas en el Senado respaldaron y reconocieron al trabajo de Monreal.

En la noche del domingo y las primeras horas del lunes Monreal Ávila operó para alcanzar los consensos y hubo acuerdos para avanzar en la aprobación de cinco leyes y un convenio ambiental necesarios para la entrada en vigor del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, que entra en vigor el 1 de julio, pero también la celebración del periodo extraordinario en Cámara de Diputados.

Así, antes de la sesión del Pleno de la Permanente, hubo un especial reconocimiento de todos, todos, los coordinadores de los grupos parlamentarios en el Senado. No apareció por ahí Mario Delgado, coordinador de los diputados federales de Morena, no tanto porque se trataba de los senadores pero sí en la obligada diplomacia legislativa para reconocer el trabajo de su contraparte senatorial.

¿Deslealtades y traiciones en el Congreso? No cabe duda que Monreal tiene al enemigo en casa, a este grupo que se alimenta con patrañas y sueños de opio, un puñado de morenistas que endulzan el oído al licenciado López Obrador y le rinden pleitesía con obediencia y oferta canina para aprobarle todo lo que se le ocurra, aunque suelen fracasar en el proceso de levantadedos porque no hay consenso ni negociación con las bancadas opositoras. Y desdeñar al boque de contención ha demostrado que tiene sus riesgos.

Dante Delgado Rannauro, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Senado refirió un punto sustancial que pinta a esos intereses grupales de Morena en la Cámara baja. Ante la crisis económica que está viviendo México –dijo Dante--, no puede caber la mezquindad ni se pueden anteponer intereses particulares sobre el de la nación.

’Lamentamos –prosiguió-- que ayer, en la Comisión Permanente, por capricho y utilizando su mayoría, algunos intentaran bloquear este esfuerzo. Y lo quiero subrayar, el bloque de contención que hemos conformado con los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano; es para servir a México, es para frenar las pretensiones de grupos hegemónicos’.

Y Ricardo Monreal acotó: ’este ejercicio, como otros, nos ha dejado grandes lecciones. La primera: sí es posible lograr acuerdos, sí es posible lograr unanimidades cuando se pone por delante el interés del país y la Patria.

’Respetando las opiniones de todos, también la segunda lección es que es una buena lección, valga la redundancia, es un buen mensaje a la Nación y al mundo que tenemos capacidad para suscribir y lograr acuerdos fundamentales para el país.

’Tercero, por qué no decirlo: este instrumento legislativo servirá para que el Presidente de la República exprese a naciones distintas a la nuestra, que en México estamos unidos en lo fundamental cuando se trata del interés nacional’.

¿Dónde los desleales? ¿Por qué Morena dinamita acuerdos de Morena?

Y, mire usted, en esto de los reacomodos, hace unos días Roberto Velasco fue ascendido del cargo de vocero de la cancillería a Director General de América del Norte. Hasta ahí nada de especial en la alta burocracia.

Pero resulta que Roberto Velasco, sobrino de Cuauhtémoc Velasco Oliva, estuvo en la dirigencia del Partido Naranja cuando lo presidía Guillermo Orozco Loreto en la Ciudad de México, que traicionó a Marcelo Ebrard para ser Secretario de Gobierno en la administración de Miguel Ángel Mancera

Roberto Velasco siempre fue un actor gris, impuesto por Cuauhtémoc para que trabajara en la dirigencia del Partido.

Cuauhtémoc, siempre exprimió a Dante Delgado en la Ciudad de México, y ocupaba los primeros lugares plurinominales y conseguía las mejores posiciones, desde diputado federal o diputado a la Asamblea Legislativa.

Ahora que Movimiento Ciudadano dio otro giro con la llegada de Enrique Alfaro y ex perredistas, que solicitaron a Dante Delgado los dejara trabajar y pidieron la cabeza de Cuauhtémoc, éste negoció su salida con Dante Delgado a cambio del posicionamiento de su sobrino con Marcelo Ebrard.

Dante es amigo de Marcelo. Roberto Velasco tiene un espacio de alto nivel en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Cuauhtémoc se fue a Redes Sociales Progresistas, donde tendrán que andar con cuidado. Quien traiciona una vez, traiciona dos veces. Y desleal, siempre será desleal. Conste

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@msanchezlimon


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