Opinión

El petróleo durante 1916-1917: fuente de recursos para diseñar el Estado Mexicano Moderno / y B

Rodolfo Villarreal Ríos

El petróleo durante  1916-1917: fuente de recursos para diseñar el Estado Mexicano Moderno / y B

Periodismo

Marzo 20, 2020 22:41 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Rodolfo Villarreal Ríos › guerrerohabla.com


Hace una semana el relato lo pusimos en pausa cuando mencionábamos que el petróleo extraído de los pozos ubicados en Macuspana, Tabasco era de los más finos del mundo. En 1916- 1917, nadie lo duda, la única fuente generadora de ingresos suficientes para echar a andar el Estado Mexicano moderno estaba sustentada en el petróleo El asunto, sin embargo, no era fácil. Era necesario lidiar con los extranjeros propietarios de las compañías y eso implicaba dificultades que demandaban ser enfrentadas con inteligencia y testosterona. Retomemos la narrativa publicada en octubre de 1917 en ’The Mexican Review.’
El primer estadounidense que se embarcó en la perforación de pozos petroleros en México fue un capitán quien invirtió hasta el último centavo que pudo colectar para trepanar a una profundidad de 152 metros en los depósitos de asfalto ubicados cerca de Llano Grande en las proximidades de Tampico. Estaba seguro de que tendría éxito, pero, al no poder convencer a otros, terminó por suicidarse. Paradójicamente, lo ocurrido después demostró que no estaba equivocado en su perspectiva. Asimismo, se anota que, en 1900, Edward Laurence Doheny firmó un contrato con el Ferrocarril Central Mexicano para abastecerlo de todo el combustible que utilizara fijándose un precio de venta de 1.20 pesos oro por barril. A la par, inició el desarrollo petrolero en Tampico. Contrariamente a lo que algunos afirman, Doheny fue el pionero de la actividad en esa zona y no, como se asevera, el inglés Weetman Pearson. ’The Mexican Petroleum Company,’ creada por Doheny y socios, perforó el primer pozo en 1901, mientras que la de Pearson, The Mexican Eagle Oil Company, lo realizó en 1904. En 1917, en México, estaba registrado que 320 compañías petroleras operaban, pero excepto diez, el resto tenían niveles de producción marginal.
En materia de producción, se comentaba que, dividiendo la cantidad de petróleo producida diariamente en 1916 en los Estados Unidos (822,000 barriles) entre el número de pozos explotados allí (200,000), cada uno generaba, aproximadamente, cinco barriles por día. En el caso de México al dividir los 40.5 millones de barriles que se extrajeron en 1916, entre los 1100 pozos, potencialmente en explotación, el resultado de producción diaria por pozo era alrededor de cien barriles, lo cual significaba una cifra veinte veces mayor que la de los Estados Unidos. Sin embargo, había algunos puntos a considerar como el hecho de que, en este último país, los pozos, por consideraciones estrictamente económicas, no operaban a toda su capacidad, mientras que, en México, los pozos, en muchos casos, solamente fluían a presión media por la falta de medios de transporte, como tuberías, vapores de tanques, ferrocarriles, etc. Además, si se acepta que al no extraer todo lo que un pozo puede producir en los Estados Unidos es lo que determina la producción unitaria más baja en ese país, no podríamos hacer más que poner una ventaja contra otro, porque nuestra superioridad no dependería de la potencialidad sino de la durabilidad de los pozos, que, si se permitiera fluir a presión media en los Estados Unidos, continuarían con su rendimiento comercial de hoy, mientras que, si se les permite fluir plenamente, no durarían tanto. Acto seguido, se rememoraban los inicios de la actividad en México.
Respecto a cómo el petrolero mexicano era comercializado en el mundo, vale la pena apuntar lo tratado en el Comité del Senado de Terrenos Públicos. Ahí, se mencionó que, conforme a las especificaciones en vigor, tanto la marina inglesa como la estadounidense, tenían prohibido utilizar petróleo mexicano. Los ingleses utilizaban nuestro combustóleo tras de que se enviaba a los EUA y tras mezclarse con otro era adquirido como ’producto puramente estadounidense.’ Cabe destacar que aun cuando el potencial de producción de los campos petroleros mexicanos era de alrededor de un millón de barriles diarios, debido a la falta de instalaciones de transporte, la producción real era mucho menos de un millón de barriles por semana. En el caso de The Huasteca Petroleum Company, con una capacidad potencial de 300 mil barriles diarios solamente producía 50 mil barriles, mismos que se exportaban. Algo similar sucedía con otras empresas. No había dificultad para llevar el petróleo a la costa, ya que los pozos estaban ubicados a distancia relativamente corta de los sitios de embarque, todos provistos de tuberías. Sin embargo, el problema lo representaba el transporte marítimo por lo cual se buscaba construir embarcaciones de vapor para transportar crudo.
El total de petróleo exportado de Tampico y Tuxpam en los primeros seis meses de 1917 fue de 22.1 millones de barriles, casi nueve millones de barriles más que en el mismo período de 1915. Más del 75 por ciento del petróleo fue a los EUA, mientras que América del Sur adquirió dos millones de barriles y la misma cantidad se consumió en casa. Durante los mismos seis meses se abrieron cuarenta y dos pozos nuevos. En los primeros cuatro meses de 1917, las exportaciones ascendieron a 1.2 millones de toneladas métricas (2200 libras) de petróleo crudo y 421.8 miles de refinado. Se espera que la producción total para el año alcance al menos ocho millones de toneladas métricas, o aproximadamente 56 millones de barriles. En este contexto, el gobierno mexicano establecía los lineamientos para que el petróleo aportara recursos a la hacienda pública.
Con base en una circular oficial emitida por el subsecretario de hacienda, Rafael Nieto, el impuesto al petróleo para los meses de julio y agosto se mantuvo similar a la de los meses de mayo y junio: La valoración del petróleo de una densidad de 0.97, 5 pesos por tonelada; de una densidad de 0.91, 8.50 pesos por tonelada; la valoración del petróleo crudo de una densidad de 0,91, 11 pesos por tonelada; gasóleo, 8.50 pesos por tonelada. La tasa impositiva sobre la gasolina es del 6% ad valorem sobre el crudo y del 3% ad valorem sobre el refinado. En función de esas tarifas, durante marzo y abril, las exportaciones de petróleo vía Tampico generaron 557 mil pesos o 280 mil dólares oro; las realizadas desde Tuxpam pagaron un arancel de 257 mil pesos o 138 mil dólares oro; desde Puerto Mexico (Coatzacoalcos) solo se exportaron 556 toneladas que significaron un ingreso arancelario de 3345 pesos o 165 dólares oro. Durante mayo y junio, las exportaciones petroleras permitieron recaudar: las realizadas via Tampico, 994 mil pesos, (casi la mitad en dolares oro), las que se originaron desde Tuxpam, 318 mil pesos (159 mil dolares oro); las de Puerto Mexico, 51 mil pesos. Como resultado de las tarifas nuevas, desde mayo 1, el gobierno mexicano recaudó 600 mil pesos más. Se estimaba que las exportaciones de petróleo durante agosto y septiembre de 1917 habrían de alcanzar los tres millones de toneladas superior a las dos de junio y julio.
Asimismo, todas las compañías petroleras estaban obligadas a pagar un impuesto mensual de 150 pesos o 75 dólares, una cantidad insignificante dado el tamaño del negocio. Sin embargo, algunas compañías que se organizaron para vender acciones en lugar de dedicarse a la explotación se negaban a pagar los impuestos. Ante ello, el ministro de industria y comercio les impuso una sanción y las dio de baja del Registro de Empresas Petroleras. Esto las colocaba fuera de la ley y sin el poder realizar ninguna transacción financiera o gestión ante el gobierno. A la par de hacerse de recursos monetarios, con visión del futuro, el gobierno del presidente Carranza Garza procedió a realizar estudios sobre la potencialidad petrolera de México.
En dicho sentido, el ingeniero Manuel Pasalagua fue enviado por el departamento de fomento a realizar estudios en Colima, enfocados en su topografía, recursos no desarrollados, etc. Como resultado, informó haber descubierto depósitos de petróleo de gran riqueza en la vecindad de la Hacienda de Santa Rosalía, las indicaciones superficiales de filtraciones, etc., que cubren una extensión grande de territorio, mientras que las formaciones geológicas eran similares a las de las regiones petroleras desarrolladas en otros lugares. Consecuentemente el gobierno mexicano inició el proceso para nacionalizar el área mencionada.
Por otra parte, el general Jesús M. Garza informó al secretario de industria y comercio, Alberto J. Pani, que se descubrió en la isla de "Ángel de la Guarda", en el Golfo de California, una zona muy rica en petróleo. Estimaba que, en cuanto fuera explotada, alcanzaría niveles mayores a la de cualquier otra parte del país. Se mencionaba que era mucho más rica que la zona de Tuxpam y Tampico, y podría generar una producción mucho mayor que las dos juntas. Esto, se derivaba de los informes presentados por la comisión de ingenieros que se envió a Sonora y Baja California. Cabe resaltar que en cuanto dieron inicio las exploraciones de los ingenieros, encontraron "chapopote" en algunos lugares. Ello los llevo a realizar otros estudios que indicaron la posibilidad de obtener un rendimiento considerable. En base a todo esto, el general Jesús M. Garza, junto con Francisco Martínez, Manuel Otalora y Gustavo Muñoz, solicitaron permiso para explotar el área referida, y organizaron una empresa para obtener los fondos necesarios que les permitieran financiar los trabajos preliminares de exploración. Por otra parte, en Chihuahua, se anunció el primer descubrimiento de un depósito de parafina en este continente, no lejos de la línea fronteriza estadounidense. El lecho ha sido trazado a lo largo de diez kilómetros de extensión y los análisis de las muestras muestran el 93 por ciento del mineral puro. También se ha descubierto petróleo con una base de parafina en la misma región. La mayor parte del petróleo producido en California, la parte suroeste de los Estados Unidos, y también en México, tiene una base de asfalto. Es eso con una base de parafina que produce el mejor líquido de iluminación. El petróleo encontrado en Tabasco, que no se está explotando en ninguna medida, también tenía una base de parafina y, según los expertos, era el mejor encontrado en el mundo. Se esperaba que esos descubrimientos nuevos en Chihuahua fueran explotados inmediatamente a gran escala, lo que aumentaría, en gran medida, los recursos de la República.
Todo lo anterior era parte de lo realizado durante varios meses. En igual forma, durante ese lapso, se llevó a cabo un estudio cuidadoso de toda la industria petrolera en todos sus aspectos, con el propósito de redactar una ley que rigiera, de manera justa y equitativa, el desarrollo petrolero de la nación. Se consultaron a los representantes de las compañías petroleras principales. En el otoño de 1917, la ley aún no estaba lista para presentarse al Congreso, y ante los descubrimientos notables de nuevos campos, incluidos los mencionados de Baja California y Colima, se avisó que no se otorgarían concesiones, excepto en áreas ya reconocidas como realmente petroleras. Por lo tanto, las solicitudes de permiso para explotar las tierras petroleras recientemente descubiertas, pero no delineadas con precisión en la Baja California, quedaron pendientes hasta que concluyeran las investigaciones correspondientes. En paralelo a estos estudios, el gobierno mexicano preparaba otras medidas.
Se emitieron instrucciones para el estudio inmediato de todas las áreas denominadas "zona federal" en las regiones petroleras de la república. Esta zona consistía en un cinturón de tierra a lo largo de todos los arroyos navegables de diez metros de ancho y en el frente de marea de 20 metros desde la marca de alta mar. Estas zonas eran propiedad exclusiva del gobierno y eran inalienables de cualquier manera o consideración. Se podría otorgar permiso para el uso de estas a largo plazo mediante la solicitud y el pago de las tarifas de licencia adecuadas para ello, y esto se hizo con frecuencia. En la región petrolera, los muelles, tuberías y otros artefactos necesarios para el buen funcionamiento de la industria petrolera se han ubicado con frecuencia en la zona federal, y en la mayoría de los casos esto se hace después de que se haya presentado la solicitud y se haya otorgado el permiso, previo pago de las tarifas de licencia. Pero debido a la falta de límites definitivamente inspeccionados y marcados, la gente había entrado en la zona y la utilizaba, inclusive perforando pozos petroleros, sin dicho permiso y sin retribuir al gobierno, una irregularidad con la que se buscaba terminar. Todas estas acciones empezaron a redituar resultados.
Muestras diversas de la confianza que el gobierno del presidente Carranza Garza inspiraba, se daban mediante las acciones de empresas petroleras diversas. Ejemplo de ello eran dos empresas. The Mexican Petroleum Company Ltd. of Delaware que suspendió actividades en bolsa en 1913, las reanudó en 1917 obteniendo dividendos en acciones comunes a una tasa de seis por ciento anual. The Pan-American Petroleum and Transport Company, la cual obtiene gran parte de sus ingresos vía las acciones que tiene en The Mexican Petroleum Company, Ltd., así como en trasporte de petróleo que realiza en sus embarcaciones de vapor hacia puertos estadounidenses. La Compañía Panamericana ha declarado un dividendo trimestral a una tasa del 7 por ciento anual. En igual forma, destacan que, durante el periodo beligerante en México, The Mexican Petroleum Company y The Huasteca Petroleum Company no suspendieron actividades. Generaron empleo continuo a un mínimo de tres mil mexicanos. Cuando se presentaron huelgas en el área de Tampico, fueron resueltas de manera satisfactoria sin afectar a los trabajadores.
En 1917, el petróleo mexicano era abundante, la única limitante para exportarlo era la falta de embarcaciones para el trasporte, lo cual ocasionaba que millones de barriles estuvieran almacenados en espera de ser enviados. Contrario a la conseja, no había influencia alemana en los campos petroleros. El noventa y nueve por ciento de la producción y el trasporte estaban bajo el control de Estados Unidos e Inglaterra que trasladan todo lo que pueden manejar, teniendo en reserva existencias inmensas existencias, mientras que su producción potencial e inmediatamente disponible era incalculable. Había algunos pozos enormes, como el Cerro Azul, propiedad de la Mexican Petroleum Company, con una capacidad potencial de más de 260 mil barriles diarios, el más grande del mundo, del que solamente alrededor del diez por ciento era aprovechado. Asimismo, The Mexican Eagle Oil Company poseía varios pozos en condiciones similares. Se comentaba que esta falta de aprovechamiento trataba de ser subsanada por el gobierno federal que realizaba obras en el puerto de Tampico para permitir que buques de calado mayor pudieran entrar a cargar. Esta limitante en las instalaciones generaba una perdida grave para el gobierno que tenía ahí una gran fuente de ingresos vía impuestos. Eran los años en que el país se construía con base en el nacionalismo pragmático y no en el nacionalismo fanático que, con el cuento de los puerquitos y gallinitas, encubrió como terminó dependiendo de los favores de la bestia austriaca y el duce italiano, mientras buscaba regalarle 100 mil hectáreas a los japoneses para que las exploraran en busca de petróleo, pero esa es otra historia que aquí ya les comentamos anteriormente con detalle. [email protected]
Añadido (1) A quienes les pareció exagerado lo que apuntábamos en nuestro Añadido (1) de la semana anterior, les tenemos noticias. El presidente estadounidense, Donald J. Trump, invocó, el miércoles 18, ’The Defense Production Act.’ Cuando se le preguntó si veía a la nación en una situación de conflagración, dijo que sí y se describió, ’en cierto sentido, como un presidente en tiempos de guerra.’ En ocasiones no es nada grato tener la razón.
Añadido (2) Ni duda cabe, el ciudadano López-Gatell abreva en los escritos del gigolo-cobarde-sinarquista-nazi de apellido Vasconcelos. La perorata del otro día despidió tufos de uno de los textos más execrables que este fulano redactó en 1940.
Añadido (3) Ya estarán contentos los venecianos. Ningún turista que los moleste, y, además, las aguas puercas de los canales han recuperado la nitidez. Buen provecho.
Añadido (4) Quienes pensábamos que solamente habíamos tenido uno, pues no, ya le apareció compañero de viaje. ¿Cuándo los veremos juntos en la cima del Cerro del Cubilete?
Añadido (5) De pronto, el espíritu poco mencionado de Gandhi se hizo presente en aquel lugar…
Añadido (6) El 18 de marzo, en el programa ’The Brian Kilmeade Show,’ el historiador del Instituto Hoover de la Universidad de Stanford, Victor Davis Hanson, realizó un análisis puntual acerca de China y lo que podría venir. El contenido es de los que invitan a reflexionar y confirman lo que algunos percibíamos desde hace tiempo.


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