Opinión

Hablemos de en busca de un nuevo paradigma o de los ’otros’ /III

Sergio Enrique Castro Peña

Hablemos de en busca de un nuevo paradigma o de los ’otros’ /III


Periodismo

Julio 09, 2020 20:33 hrs.
Periodismo Nacional › México Coahuila
Sergio Enrique Castro Peña › guerrerohabla.com

Estamos entrado en un mundo muy parecido a la bíblica Babilonia, en donde, en un acto de reto ante Dios, sus habitantes comenzaron a construir una torre, llamada de ’Babel’ que llegaría hasta los mismos cielos. Dios, como castigo, mandó que los trabajadores cambiaran su lenguaje a otro que desconocían, de tal manera que no pudieron comunicarse y dejaron dicha construcción. Al escuchar la multitud de ’expertos’ en el Covit-19, nos parecen que cada uno de ellos, lo hace en un lenguaje totalmente diferente de tal manera que es incomprensible para un mortal simple como este servidor. La pandemia, quizás sin proponérselo, ha creado su propia ’Babel’. Un día nos enteramos de que estamos a la vuelta de la esquina de contar con una vacuna, en otro, que eso será imposible, pero tendremos a nuestra disposición un tratamiento. Sin embargo, antes de terminar el día, ninguna opción estará disponible y que nuestra mejor alternativa proviene de no perder la ’esperanza’. Tiempos malos tiempos que únicamente producen la confusión y, la aparición de esos oportunistas llamados ’pescadores’, quienes serán al final los ganadores.
A pocos días de que se dé la primera ’visita de trabajo’ del presidente López al presidente de EU, Trump, en la ciudad de Washington, para dar, simbólicamente el inicio del T-MEC, oficialmente inicio el pasado primero de Julio. La aceptación del cambio de fecha de la reunión por parte de Trump, más que una señal de sensibilidad política del presidente norteamericano, que dudo tenga, sabe más a un acto samaritano de un verdugo, de dejar al prisionero comer su última cena, sin molestarlo. Porque sabe que al final el realizará su ejecución. Por su parte, el sentenciado, quizás queriendo aprovechar esos pocos momentos, de formanunánime, festeja dos hechos totalmente opuestos e ideológicamente contradictorios: la entrada en vigor de un tratado comercial, Canadá y EU <el líder del neoliberalismo> y, el anuncio, que con el Covit-19 se da el inicio de la desaparición del tan odiado neoliberalismo.
El presidente López, por un lado, festeja el inicio de la tabla de salvación económica para México, que será el T-MEC y, en otro escenario, rinde homenaje al segundo aniversario de su triunfo electoral y el nacimiento de la real democracia, producto suyo y, de nadie más. La contradicción y las verdades que no llegan a ser verdades han sido la característica del proceder del presidente López, siempre escondido en el manto de la envestidura presidencial y, bajo la premisa de que antes de él nada, después de él nadie. Pero, dentro de esta confusión, al anunciar la muerte del neoliberalismo es para a su vez mostrar la necesidad de un nuevo paradigma que sustituya al recién desaparecido, su nueva concepción del país que todos queremos, salvo los conservadores, opositores, los fifís, los vende patrias, los corruptos, los malos mexicanos, los que no aceptan su 4-T.
La actuación del hoy presidente López es de un bipolarismo político, en donde constantemente tiene que adaptar sus dichos a las cambiantes circunstancias y la forma más eficiente es la controlar en todo momento el micrófono y, el acceso de los otros al mismo. El presidente López tiene en el fondo una esperanza de que su homologo norteamericano no pueda reelegirse y, con ello, esté en condiciones de lidiar con un presidente Demócrata, que llega al poder con muchos apoyos, pero que a su vez implican compromisos. Su peor escenario es que con él lleguen también unas Cámaras de Representantes y de Senadores ampliamente mayoritarias de su partido, porque, de principio, esa mayoría no se la deberán a él, sino a las batallas tenidas en contra de Trump. De igual forma, la política exterior en los campos de sustentabilidad, energías limpias, derecho laboral <sueldos, prestaciones, trabajo infantil, entre otros> serán parte sustancial de la agenda de esas Cámaras, pero que hasta ahora no han sido tomadas en cuenta por la administración del presidente López. Viendo las cosas desde el punto de vista del presidente López, es mucho más preferible contar con un presidente norteamericano, terco, imprevisible, irrespetuoso, pero que al final no le hará caso a la importancia de los Acuerdos de Paris, a los ecologistas, los ambientalistas, al uso de energías limpias, sino al momentáneo pragmatismo político.
En cuanto, a los tratados, la tesis de Trump, está totalmente de acuerdo con todo el mundo de que el libre comercio fue bueno para la economía mundial, pero, para él, con la excepción de los Estados Unidos. La existencia del gran mercado norteamericano hizo posible la globalización pero al mismo tiempo, fue la causante de la creación de su mayor enemigo, comercial y militar, China. Por tal motivo, en el fondo, y, quizás esa sea la coincidencia de los dos presidentes, es que quieren regresar a la idea original de formar un mercado regional <Canadá, México y EU> como un punto de partida, para integrar la otra parte de Latín América. No sé, si en esta nueva visión, está incluida, el desarrollo de una franja fronteriza en donde se aprovecharían las ventajas tecnológicas, de mano de obra y competitivas. Dentro del equipo del presidente López se encuentran personajes que tienen su origen en los años setenta y ochenta. Por lo anterior, nos encontramos ante un presidente y un equipo que, a pesar de todo, tiene más afinidades con el actual presidente norteamericano, que lo que podría tener con el candidato Demócrata.
López Obrador, a pesar de sus deficiencias en el campo económico, reconoce a otro fundamentalista, y sabe que no le tolerará un doble juego ideológico. Que sabrá distinguir cuando dizfrasadamente quiere vender al exterior sus objetivos, apegados al libre comercio, pero, que internamente, trata de llevar al país a un sistema totalmente de izquierda con su 4-T. Son dos objetivos contradictorios, que quizás le pueda tolerar Trump, pero que difícilmente el ala conservadora y, contraria al chavismo, de los Demócratas pueda aceptar, máximo, si con los excesos de los funcionarios más extremistas de la 4-T, ocasionalmente, produzcan inconformidades de los empresarios Demócratas, los cuales pedirán el apoyo de su gobierno en contra de esos excesos.
Pocas veces el futuro ha estado tan lleno de incertidumbre. En esta ocasión, no dependemos del factor humano, que de por si es bastante imprevisible. Ahora, estamos, mayormente, en manos de una pandemia producida por un virus <Covit-19> cuyo desconocimiento es el factor predominante, como lo señalamos al inicio de este escrito. No es que falten discusiones o comentarios sesudos, lo que no se encuentra es un denominador común que nos diga exactamente de que estamos hablando. El presidente López al reconocer los primeros inicios de una situación de caos, la puede identificar como algo que le puede venir al dedo, pero, con ello, y, su prisa de encontrar un campo y un tiempo propicio no toma en cuenta que se encuentra en realidad ante una situación inédita, con una mezcla de factores que de principio no entiende y no domina: el epidemiológico y el económico.
Para nadie, en el campo de la política, es ajeno el reconocimiento al presidente López de su capacidad de ser un belicoso y tenaz contendiente, pero, en donde ha comenzado a mostrar grandes deficiencias es los otros sectores, principalmente en el campo de la gobernanza. A él, como a otros en el pasado, la aprensión del tiempo y las circunstancias no favorables, lo están orillando a la toma de decisiones apresuradas, de tal forma, que lo que en un principio puede parecer favorable, no ubicarlo en su real dimensión lo puede llevar a un campo incontrolable.
El caos, en cuestiones sociales y políticas, si los eventos, en sus inicios son controlados y desarrollos por nosotros pueden trabajar a nuestro favor, pero, sin olvidar lo riesgoso e inestable que son ese tipo de jugadas. Los políticos que gustan y, en el pasado han gozado del triunfo de estas estrategias y que cae en la trampa de la infalibililidad y su autoconfianza pierde los límites, pone en peligro, no solo sus objetivos sino, también, su proyecto completo. Sin embargo, también, nos podemos encontrar, que un político, por circunstancias exógenas, como las actuales, se rehúsa a aceptar las circunstancias cambiantes y, se dedica, en lugar de actuar bajo los nuevos contextos, a buscar acciones evasivas que al final solo le servirán para ser más expuesto.
El presidente López busca afanosamente un cambio de modelo, pero, no, porque las circunstancias le señalen hacia donde irá ese cambio, sino porque forma parte del paquete, no completamente conocido y menos explicado, de sus promesas de campaña, que para encontrar y definir cada una de esas promesas requeriría de un grupo de expertos que trabajara en escuchar y leer, no solo, las publicaciones de sus entrevistas radiales y televisivas y, de sus innumerables libros. Recursos, que dudo, el ’pueblo bueno’ pueda disponer, para hacerlo directamente, sin intermediarios <los que están construyendo el futuro>.
Pocos presidentes han tenido la oportunidad de comportarse como verdaderos Estadistas, la última ocasión se produjo con Plutarco Elías Calles Campuzano, quien, sin evadir la responsabilidad de pacificar a un país al borde de una nueva guerra civil, realizó lo conducente. Ahora, el presidente López tiene la oportunidad de hacerle frente a tres problemas nacionales <afectan a todo mexicano, no importando religión, situación económica o tendencia o preferencia política>: la pandemia del Covit-19, la inseguridad, la corrupción y los problemas de desarrollo y crecimiento económico. Problemas que están ligados y entrelazados cuyas soluciones no dependen de un solo actor, sino de la participación conjunta de gobierno, en su integración como Estado, sus tres poderes <ejecutivo, legislativo y judicial> y en sus tres niveles; la sociedad civil <ONG´s y partidos políticos>, los sindicatos, las organizaciones rurales y, los ciudadanos en general.
La estrategia del presidente López de la división social como su forma de trabajar, bajo la premisa de que esos problemas se resuelven con leyes más estrictas, pero selectivas. Esto es, dividiendo la población entre su minoría en el poder, se reconoce que su base de electores duros que representan el 36% de los votos emitidos, junto con las alianzas con los cada vez menos influyentes partidos como son el PT y el Verde Ecologista, serán suficientes para conservar el poder. Sin embargo, dada las circunstancias y la problemática global nacional, la necesidad de un liderazgo, el puesto de presidente es el natural, está al alcance de la mano.
Como se mencionó anteriormente, pocos presidentes han tenido esta oportunidad dorada. Pero, se dice que las oportunidades, para que sean como tales y, se puedan aprovechar en plenitud, se requieren ciertas condiciones: que el beneficiario pueda identificarlo; tenga la flexibilidad para adecuarlo a sus objetivos; pueda convencer a sus seguidores que ésta era la oportunidad dorada; y, saber vender esta misma idea a la población que no estaba, en un principio, con él y de las ventajas para todos, el seguir el mismo camino unidos. La historia esta mayormente hecha de eventos en donde el surgimiento de unas ideas, que en un inicio, unificaron a un pueblo, para después ser derrotado por su desunión.
Los grandes problemas, ponen las condiciones para el surgimiento de grandes ideas y de líderes que le den cause a las soluciones posibles. El líder representa, da rostro a la suma de todos los rostros, le da cause a los deseos, las esperanzas de ese grupo. Pero, si ese líder pierde su verdadero ser y, prostituye su real función al confundir el papel de representatitividad con el del objeto representado, ya no es la cara de la suma de las partes, es la suma de esas partes. Ya no es el presidente y líder la 4-T es la transformación en sí, es la visión del país en sí, es el ejemplo para seguir, el modelo del nuevo mexicano, del mexicano al que todos debemos aspirar. Al pretender, no ser el unificador, sino el gran hombre, que pide de sus gobernados una aceptación, de su persona y sus ideas de una manera irrestricta, poco a poco, la visión de país, de sistema se diluye para ser sustituido por la aspiración a ser de un ideal personal, de un ideal al que hay, como al ’Hermano Mayor’, escuchar atentamente todas las mañanas para recibir la ’verdad’ de los acontecimientos, la identificación de los ’reales’ enemigos y las acciones a seguir para no perder el curso.
Las perspectivas en lo sanitario, la seguridad y lo económico no son para ser presumidas y, lo poco que se sabe de la ’visita’ tampoco hay mucho que platicar, por lo que es mejor recurrir al ’plan B’, las noticias de la nota roja como distractor y mejor medio propagandístico para salir del paso. Pero, el presidente sabe que ninguna nota, fuera del comportamiento de la pandemia, la inseguridad y la economía tienen un impacto más relevante. Por lo que, dejando a un lado los aspectos sanitarios y de seguridad en nuestras siguientes entregas nos centraremos al campo económico y del impacto que tendrá en nuestro país y a su población. [email protected]
Anexo 1.- El fantasma de los Setenta rondo en la Reunión de Trabajo de los Presidentes Trump y López Obrador: El Mercado Común de Norteamérica. Quizás, eso explica el por qué los representantes de la cúpulas Empresariales, tan apegados a un irrestricto libre comercio global no fueron invitados. Después de todo no sólo se trató de un intercambio de alabanzas.


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