PENDULO POLÍTICO

La crisis del coronavirus pudo haberse prevenido, de haber tenido líderes políticos auténticos

Dr. Emiliano Carrillo Carrasco

La crisis del coronavirus pudo haberse prevenido, de haber tenido líderes políticos auténticos

Salud

Octubre 05, 2020 20:30 hrs.
Salud Nacional › México Estado de México
Dr. Emiliano Carrillo Carrasco › Informativo Nacional

Libro: Marcuse, Herbert, La sociedad carnívora - 1o ed. - Buenos Aires: Ediciones Godot Argentina, 2011.4 Parte Educar y educar: La educación en un sentido nuevo. Tratándose de teoría así como de práctica, práctica política, hoy la educación es más que una discusión, más que enseñanza, aprendizaje o redacción. Si no trasciende las aulas, si no trasciende el colegio, la escuela, la universidad, seguirá impotente. Hoy la educación debe abrazar mente y cuerpo, razón e imaginación, necesidades intelectuales y del instinto, porque toda nuestra existencia se ha vuelto el sujeto/objeto de la política del planeamiento social. Remarco que no se trata de la cuestión de politizar las escuelas y las universidades, de politizar el sistema educacional, éste ya es político. Sólo necesito recordarles el inaudito grado (me refiero alos Estados Unidos) de participación de las grandes universidades en monumentales operaciones de investigación, cuya naturaleza ustedes conocen en muchos casos, inducidas por el Gobierno o por organismos para gubernamentales. El sistema educativo es político, de manera que no somos nosotros quienes deseamos politizarlo.

El movimiento estudiantil se convirtió en un movimiento de masas, la respuesta es difícil de hallar.
Como ya he dicho, al comienzo el movimiento estaba ceñido a la Universidad e inicialmente las exigencias eran de índole académica, demandas de reforma universitaria. Pero luego sobrevino el reconocimiento de que la Universidad es, después de todo, sólo un segmento de una sociedad mayor, el Establecimiento, y que el movimiento permanecería aislado al menos queso lo extendiera más allá de la Universidad y golpearan sitios más vulnerables de la sociedad como un todo. Por lo tanto, un largo tiempo antes de la erupción de estos sucesos, hubo intentos sistemáticos de ganar alos obreros contra la prohibición de los sindicatos reunirse al movimiento de protesta. Los estudiantes eran enviados a las fábricas, a las plantas de París y de los suburbios parisinos. Allí dialogaron con los trabajadores y aparentemente hallaron simpatía y adherentes, principalmente, entre los obreros más jóvenes. Es así, de tal modo, que El movimiento estudiantil se convirtió realmente en un movimiento social mayor, en un vasto movimiento político. Las exigencias políticas del movimiento citado, pueden resumirse como una oposición al régimen autoritario de Francia y un accionar por la politización de la Universidad; lo cual implica establecer un nexo visible y efectivo entre lloque se enseña en las aulas parisinos y lo que ocurre fuera de ellas; tender un puente sobre la grieta del modo curricular de enseñanza medieval y perimido asumir la realidad, la terrible miserable realidad queso halla fuera de las aulas.

Ellos exigían completa libertad de palabra y de expresión, con un requisito muy interesante. Cohn-Bendit ha declarado en varias oportunidades qué tolerar a los protagonistas de la política exterior norteamericana y a los defensores de la guerra de Vietnam significaría un abuso de la libertad de palabra de expresión. De este modo, el derecho a la libertad de palabra no debía interpretarse como un tolerar aquellos que, mediante su política y su propaganda, están trabajando para abatir los últimos remanentes de libertad aún existentes en esta sociedad, y que están convirtiendo al mundo, o más bien a una vasta porción del mundo, en un dominio neo-colonial. En Francia el movimiento estudiantil halló espontánea ayuda y simpatía por parte de la población, y recibió muy definido apoyo de la clase obrera, tanto organizada como desorganizada, la respuesta que deviene a la mente es doble. Primero, Francia no es todavía una sociedad opulenta. Las condiciones de vida de la mayoría dela población están todavía muy por debajo del nivel del estándar de vida norteamericano, lo cual hace que la identificación con el Establecimiento en Francia sea más floja que con la que aquí prevalece. Segundo, la tradición política del movimiento obrero francés está viva en grado considerable. Podría añadir una diferencia entre las perspectivas de un movimiento radical en Francia y en este país puede ser resumida recordando que Francia, después de todo, ha pasado por cuatro revoluciones en 100 años.

Esto establece aparentemente tal tradición revolucionaria que basta una chispa para revitalizarla y renovarla cada vez que se presenta la ocasión. Ahora este proceso de iluminación y educación radicales no está produciéndose solo fuera de la universidad, pero incesantemente trabajará tendrá que hacerlo- con medios que demuestren de modo claro las metas y valores de la oposición y de las necesidades de cambio.


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