Nochebuena o Flor de Pascua



*Los monjes franciscanos aposentados en Taxco fueron los primeros en mencionarla en sus relatos y también en usarla como adorno en las fiestas del Santo Pesebre o Nacimiento y en sus Pastorela

| Adriana Balmori de Amieva | Desde guerrerohabla.com
Nochebuena o Flor de Pascua

Cultura

Diciembre 14, 2020 21:57 hrs.
Cultura Nacional › México Guerrero
Adriana Balmori de Amieva › guerrerohabla.com

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Seminario de Cultura Mexicana

Taxco. Gro. Diciembre 14, 2020.-La flor de Nochebuena es también conocida como Flor de Pascua, Estrella de Navidad, Catalina o Pastora; su verdadero nombre en náhuatl, es ’Cuetlaxóchtil’, -flor que se marchita o flor de cuero-. Su nombre científico es Euphorbia Pulcherrima, que quiere decir, la más bella. En el extranjero es conocida como Poinsettia, como resultado de una intriga que conoceremos más adelante.
Esta hermosa y popular flor es originaria de nuestro país, crece en diversas regiones húmedas, principalmente a bajas y medias alturas en lugares cálidos; sabemos que fue muy apreciada por los reyes Moctezuma y Netzahualcóyotl, que la cultivaron en sus jardines de aclimatación, ya que tanto Tenochtitlan como Texcoco, eran lugares altos y fríos donde no se podían desarrollar adecuadamente.
Taxco y Oaxaca pelean su cuna, sin embargo crece bajo condiciones adecuadas en muchas partes del país y hay que precisar que los monjes franciscanos aposentados en Taxco fueron los primeros en mencionarla en sus relatos y también en usarla como adorno en las fiestas del Santo Pesebre o Nacimiento y en sus Pastorelas, de ahí otro de sus nombres: Pastora. Desde entonces nunca falta en el adorno navideño de iglesias y templos. Se sabe que fue en 1899 cuando por primera vez se incluyó en la decoración decembrina en el Vaticano.
Lo curioso de esta planta es que la flor propiamente dicha es muy pequeña, está en el centro y es femenina, si nos fijamos a su alrededor hay otras pequeñas flores, masculinas, protegidas por grandes brácteas de color rojo vivo, que son su verdadero atractivo y que por lo general pensamos, equivocadamente, que son sus pétalos. Las hojas con grandes dentaduras son de color verde intenso y oscuro.
Desde la época prehispánica esta planta ha tenido diversos usos medicinales según consta en el Atlas de las Plantas de la Medicina tradicional Mexicana: el látex blanco que sale de su tallo se usaba para bajar las fiebres, también como cicatrizante, para eliminar verrugas y fuegos en la boca, para golpes o picaduras y de las rojas brácteas se obtenían tintes. Hubo en siglos anteriores un reconocido médico europeo que preconizaba su uso para ayudar a la producción de leche materna basado en el Códice Florentino que afirmaba de: las mujeres que tienen poca leche, las hojas aumentan la leche a las nodrizas, aun a las ancianas, sea que las coman crudas o cocidas, o que laman el látex que mana de ellas. Múltiples usos medicinales más se le atribuyen y siempre existe la advertencia que su ingesta excesiva causa diarreas vómitos y hasta delirios.
Fue en la Navidad de l825, durante su segunda estancia en nuestro país, cuando el nefasto entonces ministro plenipotenciario de los Estados Unidos, Joel R. Poinsett, de muy negra memoria en nuestra historia, la ve en la decoración navideña de la iglesia de Santa Prisca en Taxco, se prenda de ella y con gran rapidez la envía en macetas a sus invernaderos en Carolina del Sur de donde era originario, inmediatamente la manda clasificar, como propia, rebautizándola con el nombre de Poinsettia, como es ya mundialmente conocida; este intrigante y ladrón señor, que había intervenido oficiosamente tratando de convencer a Iturbide de cambiar los límites de la frontera norte de nuestro país y fundando logias masónicas, fue relacionado con la detención y fusilamiento de Iturbide; afortunadamente poco después fue expulsado del país a donde no vuelve más, deja más 120 logias del rito yorkino, y un gran divisionismo que afectaría el rumbo político de los diferentes gobiernos mexicanos y además nos arrebata la Flor de Nochebuena, ya que más tarde vende los derechos de producción a una familia de apellido Ecke, quienes por generaciones la han cultivado, producido, modificado y explotado.

Existen muchas variedades de esta flor, las dos principales son la silvestre y la de invernadero, la primera es la que siempre conocimos y vemos en múltiples parques y jardines, pegadas a tapias y cercas, son matas de más de 2 m de altura con flores espaciadas de brácteas finas y largas y la otra variedad es de invernadero, cuyo cultivo se inicia con un esqueje o ’codito’, con o sin raíces en una maceta, y de ahí, con una serie de cuidados, aunados a nuevas aplicaciones se ha logrado obtener plantas cuyo tamaño oscila entre los 10 cm y los 2 m, en infinidad de colores, blancas, rosa, amarillo, verde, vino, jaspeadas, manchadas y pintas, también las brácteas, han sido objeto de manipulación ya que podemos verlas lisas, quebradas y últimamente hasta rizadas, simples, dobles o múltiples.
En nuestro país el estado de Morelos es el líder en su producción no sólo nacional sino internacional, seguido de Michoacán, Puebla y Jalisco además de Yucatán en el sureste.
Es indudable que este regalo que México hizo al mundo, se ha universalizado como símbolo navideño. Se calcula que actualmente se venden en nuestro más de 20 millones de plantas cada año.
Personalmente me parece el más bello de todos los adornos navideños.


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