El regreso a la nueva normalidad

Propuestas y Soluciones

Jorge Laurel González (JLG)

Propuestas y Soluciones

Turismo

Mayo 21, 2020 10:29 hrs.
Turismo Internacional › México
Jorge Laurel González (JLG) › codice21.com.mx

La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.
Cicerón.

Seguimos en tiempos de pandemia, y vivimos día con día la batalla que se está dando contra este invisible e intangible enemigo que es el coronavirus que produce la COVID-19. Un adversario silencioso, que puede pasar inadvertido por días, y puede acecharte por horas o días también, agazapado, para buscar que tú, en un descuido, lo lleves a terreno fértil, donde él podrá reproducirse, enfermarte y en un porcentaje alto (6.5 % a nivel mundial, 11 % en nuestro país y el 14 % en nuestro estado) acabar con tu vida. Cada vez son más los conocidos que han caído enfermos o que han muerto. Dada la aplicación del sistema centinela, desconocemos el número total de casos, a eso habría que sumarle todos los asintomáticos, pero el número de casos fatales ha aumentado y eso es palpable, rebasa cualquier estadística, lo podemos ver y percibir.

La pandemia está llegando a su punto crítico. Ha faltado una mayor responsabilidad por parte de muchos de nosotros, hay quien ha seguido saliendo, como si no pasara nada, la negación, es el primer mecanismo de defensa. Es este negacionismo, que implica negar la realidad en lugar de aceptar una verdad incómoda, lo que nos hace rebelarnos ante la idea del confinamiento, de la segregación social. El ser humano es gregario por naturaleza, así que todo intento de in contra-natura, nos incomoda, nos hace daño, nos deprimimos, nos angustiamos.

Las buenas noticias, es que con antelación estamos haciendo previsiones para el retorno a la nueva normalidad. Es urgente sentar las bases para incentivar la reactivación económica, sobre todo en algunos de los sectores más lesionados, como son los servicios de transporte aéreo, terrestre y el sector turístico en su totalidad, hoteles, restaurantes.

Guerrero y en lo particular Acapulco, son una entidad y una ciudad, respectivamente, que viven casi exclusivamente del turismo. Desde el dueño del hotel Gran Turismo, hasta el vendedor en la playa, viven gracias a nuestros visitantes, que ahora han dejado de venir.

Así se ha ordenado, así lo hemos comprendido. Acapulco es una ciudad que depende del turismo proveniente de la Ciudad de México, el foco más álgido de la pandemia en nuestro país. Nosotros también somos el mayor foco de infección en todo el estado y es una consecuencia que va directamente relacionada con el número de habitantes por kilómetro cuadrado, a mayor densidad poblacional, mayor riesgo de contagio.

Es por ello que países como Irak, que tiene una población cercana a los 41 millones de habitantes, tenga solamente 3,724 casos registrados, pero claro, con una densidad poblacional de 93 habitantes por kilómetro cuadrado.

Mientras que la ciudad de México, que tiene casi 9 millones de habitantes, tiene 15,283 casos registrados, pero claro, una densidad de población de casi 6,000 habitantes por kilómetro cuadrado, en Acapulco, con una población muy inferior (que ronda en el área metropolitana los 840,000 habitantes) tenemos una densidad de población de 7,923 habitantes por kilómetro cuadrado. Casi un 25 % más, comparado con la Ciudad de México. Entre mayor sea el hacinamiento, mayor posibilidad de contagio.

Regresemos a las buenas noticias y a los esfuerzos de la Secretaría de Turismo para el regreso a la dinámica social prevalente, es claro que vamos a tener que asumir nuevas reglas en el juego, para impedir los nuevos brotes. Que se requieren de iniciativas como la presentada en estos días, de la creación del distintivo: Manejo Responsable del Turismo. Llámese como se llame, se requerirán nuevos protocolos de interacción, hasta que contemos con una vacuna y se pueda administrar a la mayoría de la población (ya existen voces disonantes, cargadas de ignorancia, que se niegan a considerar el aceptar una vacuna).

La posibilidad de una vacuna es ya una realidad, la vacuna experimental, llamada ARNm-1273 fabricada por Moderna, ha dado resultados alentadores en algunos sujetos que voluntariamente aceptaron recibirla. De ahí a la implementación a nivel mundial, donde se requeriría la producción de miles de millones de vacunas, hay un tramo muy largo por recorrer. Sin embargo, una vacuna se considera un paso crucial hacia el levantamiento de las medidas de distanciamiento social y la reapertura segura de economías, escuelas y eventos en todo el mundo. La pandemia ha estimulado una carrera mundial por parte de fabricantes de medicamentos, instituciones académicas y gobiernos para encontrar una vacuna.

En la prueba fase 1 de la vacuna de Moderna, los investigadores analizaron muestras de sangre de los sujetos de prueba y sí, la vacuna los ayudó a generar anticuerpos, que en teoría podrían combatir una infección.

Los científicos encontraron que a dos niveles de dosis más bajos utilizados en el estudio, los niveles de anticuerpos encontrados después de recibir una segunda inyección de refuerzo de la vacuna igualaron o excedieron los niveles de anticuerpos, encontrados en pacientes que se habían recuperado del virus.
Un segundo análisis, que evalúa la calidad de esos anticuerpos, solo estaba disponible para ocho de los pacientes, porque requirió de más tiempo para realizarlo. Pero en las ocho personas, la vacuna estimuló con éxito el cuerpo para crear anticuerpos capaces de neutralizar el virus en el tubo de ensayo, por lo que ya no puede infectar las células.
No es el único esfuerzo, la empresa inglesa British American Tobacco (BAT), a través de su filial Kentucky BioProcessing (KBP), en Estados Unidos anunció los resultados positivos en las pruebas clínicas de una vacuna contra la COVID-19 que desarrolla.
BAT anunció que una vez que obtenga la aprobación de la vacuna de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), pasaría a los ensayos o pruebas de fase 1 en humanos.

La compañía generó sorpresa el mes pasado cuando dijo que estaba desarrollando una vacuna para la COVID-19 a partir de hojas de tabaco y que podría producir entre 1 y 3 millones de dosis por semana si contara con el apoyo de las agencias gubernamentales y los fabricantes adecuados.

Se espera que las pruebas en humanos, para los cuales BAT ya hizo una inversión, inicien a finales del mes de junio. La compañía señaló que se encuentra en comunicación con otras agencias y empresas que buscan desarrollar una vacuna, para intercambiar información.
Los expertos han sugerido que una vacuna para el COVID-19 podría tardar hasta 12 y 18 meses en desarrollarse.

Es importante que todos los científicos que están trabajando por su cuenta, compartan información, no se trata de obtener una vacuna, para obtener dinero, se trata de darle esperanza nuevamente al mundo, esa es la responsabilidad hoy de las mujeres y hombres de ciencia y recuerden, solamente Juntos, Lograremos Generar, Propuestas y Soluciones.

JLG


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