De frente y de perfil

¿Se asustan?

Ramón Zurita Sahagún

¿Se asustan?

Periodismo

Julio 27, 2020 19:01 hrs.
Periodismo Nacional › México Ciudad de México
Ramón Zurita Sahagún › guerrerohabla.com

En verdad que es sorprendente la mala memoria que tenemos los mexicanos que olvidamos los enjuagues de diputados locales, federales y senadores que siempre dan de que hablar.

Unos y otros, sin importar la ideología o siglas a las que pertenezcan, nos muestran cada legislatura lo frágiles que son y como a cambio de prebendas, sin considerar el costo de las mismas, enseñan los camaleónicos que son, en su gran mayoría.

Siempre llama la atención que algunos personajes sean considerados como grandes estrategas políticos, cuando en realidad lo que tienen son las armas necesarias para vencer la voluntad de sus adversarios, sin importar el costo que este represente.

Hay una frase aplicada en política que establece: es barato, lo que se compra con dinero, por eso los ejemplos abundan, pero ahí van algunos de ellos que dejaron sentada las bases para negociaciones futuras: el Estado de México y Tabasco, dos entidades distantes una de la otra que en ocasiones dejaron constancia de su hartazgo del PRI, decidieron en alguna ocasión experimentar con su voto y otorgarlo a los candidatos al Congreso estatal ajenos al tricolor.

Panistas y perredistas se vieron beneficiados con esta pauta electoral, aunque pronto se empataron las cosas, cuando los negociadores del PRI, que continuaba gobernando, encontraron el método para convencer a blanquiazules y solaztequistas de un cambio de siglas e ideología, que al fin y al cabo es de sabios cambiar de opinión, según reza el viejo adagio.

Uno de los beneficiados por ese cambio resultó ser Aarón Urbina, eterno alcalde Metepec y quien llegó al Congreso estatal apoyado por el PAN y al poco rato se convirtió en coordinador de los diputados del PRI, algo que no resulta raro en el concierto político mexicano.

Tabasco, una entidad que fue gobernada por el PRI y sus ancestros durante 80 años se convirtió en baluarte de la izquierda que ya había dado sus primeros avisos con la incursión electoral de Andrés Manuel López Obrador en 1988, decidió en 2003 darle mayoría al PRD en el Congreso estatal, algo que no fue obstáculo para convencer a los nada reacios perredistas de dar el salto a las filas tricolores, mediante pequeñas, medianas y grandes aceitadas que dejaban en claro que la voluntad de los del sol azteca no era tan férrea como se creía.

Eso son los dos más claros ejemplos de unos diputados que dieron el giro y proporcionaron alegría al entonces imbatible PRI. Del federal, ni hablar, las bolsas del presupuesto a su total disposición, por eso no causa ninguna sorpresa, ni nadie se llama a sorprendido con lo que se filtra sobre el caso Lozoya y la aprobación de la reforma energética, durante la administración de Enrique Peña Nieto.

Y es que los nombres que se filtran son de legisladores ajenos al PRI, cuya voluntad fue comprada por el tricolor, mediante las dádivas que proporcionaba el entonces director de Pemex cuya fuerza mental y de argumento$ convencían a tirios y troyanos de los beneficios que traería dicha reforma.

La novela forjada por Lozoya Austin trae un argumento digno de convertirla en serie de Netflix o Amazon, cuyo libreto podría realizar cualquiera de los escritores de las series de los narcos o de las mafias que pululan en esas plataformas.

Con todo y la información filtrada se duda mucho que se ejerza alguna acción penal en contra de aquellos senadores y diputados que, según esto, fueron corrompidos por el ’perverso’ Lozoya Austin, que solamente cumplía con lo que le ordenaban sus ’jefes’, Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía y cabeza de sector; Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y el presidente Enrique Peña Nieto.

Durante la semana, seguramente, conoceremos más de la historia del ’perverso’ Emilio Lozoya Austin y los cándidos diputados y senadores de diversos partidos que cayeron encantados por el canto de las sirenas que venía de Pemex.

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Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la mayoría de Morena en el Senado de la República, publicó su libro ’La Infamia’, donde narra los 22 años de golpeteo que su familia y él mismo han tenido desde las estructuras del poder público, para frenar su carrera política.

Con todo y los constantes embates, el zacatecano ha sido gobernador de su entidad natal, vicecoordinador de la bancada del PRI, coordinador de los senadores del PT, diputados del MC y de los senadores de Morena, dejando en claro que nada le arredra.



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